¿Deben los bebés dormir toda la noche?

Por Claudia Moreno, Ph.D.

Un estudio muestra que es completamente normal que los bebés despierten mínimo una vez durante la noche y que esto ocurre independientemente de la alimentación que reciban.

   Fuente: Swansea University. Vea una animacion resumiendo los resultados de este estudio aquí (Inglés).

 

¿Ya duerme tu bebé toda la noche? ¿Cuántas veces se despierta? Estas son típicas preguntas que todos los padres han escuchado. La sociedad occidental parece estar obsesionada con los hábitos de sueño de los bebés. Un bebé que duerme toda la noche es considerado en nuestra cultura como un signo de buena educación por parte de los padres. En el afán de lograr que los bebés duerman toda la noche ha surgido un mercado de un sin numero de técnicas para lograrlo. Algunas de las sugerencias que los padres reciben para conseguir el tan codiciado sueño, incluso por profesionales de la salud,  es no amamantar durante la noche, suplementar con fórmula o cereal antes de dormir o, una vez inician los sólidos, darles una “buena cena” para que duerman de corrido.

Sin embargo, un estudio realizado por un grupo de investigación liderado por la Dra. Amy Brown, del departamento de Salud Pública de la Universidad de Swansea del Reino Unido, ha encontrado que sin importar los hábitos alimenticios, el 78% de los bebés menores de 1 año se despiertan una o más veces por la noche.

 Pero, es cierto que los bebés deben dormir toda la noche? La respuesta concisa es NO.

Los bebés menores de 3 meses se despiertan en promedio cada 2 horas ya necesitan alimentarse frecuentemente debido a que su estómago es muy pequeño, siendo del tamaño de una nuez en el recién nacido y del tamaño de un huevo en un bebé de un mes. Adicionalmente, el hecho de que las madres tengan un pico en la producción de leche durante la noche, hace que el bebé prefiera mamar en las horas nocturnas, pues le es más fácil transferir leche. Las tomas nocturnas son además esenciales para estimular la glándula mamaria y asegurar una buena producción de leche. Contrario a lo que muchos creen esto no hace que las madres que amamantan duerman menos, ya que amamantar se hace rápidamente y las madres lactantes pueden dormirse nuevamente más rápido y más fácil que sus pares que alimentan con fórmula.

Este estudio muestra que también es completamente normal que bebés mayores de 3 meses se despierten una o más veces por la noche. Despertarse en la noche no solamente es algo normal sino que puede ser visto como un mecanismo de protección para los bebés, ya que sirve para mantenerlos seguros. Una razón por la que los bebés despiertan de noche es porque simplemente necesitan estar cerca de su madre, esto es un hecho evolutivo que caracteriza al cuidado parental de los mamíferos, y que en cierta forma garantiza la supervivencia de las crías. En los humanos, estar cerca de la madre hace que los bebés se sientan más seguros.

Hay datos que sugieren que puede haber una correlación entre la probabilidad de muerte súbita y el hecho de que los bebés duerman profundamente por periodos muy largos. Actualmente en muchos países está completamente contraindicado que los bebés menores de 6 meses duerman en una habitación separados de sus padres, ya que es uno de los principales factores de riesgo para la muerte súbita en los infantes.

¿Dében entonces los padres responder al llanto de su bebé? La respuesta es SI.

Aunque algunos libros recomiendan no hacerlo, es claro que los bebés no pueden suplir ciertas necesidades y requieren de sus padres para ello. Cuando un bebé llora generalmente es porque necesita algo, bien sea que tiene frío, calor, hambre, necesita un cambio de pañal, o simplemente quiere ser abrazado, lo cual es completamente normal y beneficioso. Por lo tanto los padres deben atender las necesidades del bebé. Además, dejar llorar a un bebé es una situación estresante, que eleva los niveles de cortisol en la sangre, lo cual no es recomendado para su cerebro en desarrollo.

Volviendo al tema de la alimentación y su efecto en los ciclos de sueño del bebé, muchas veces las mamás reciben consejos relacionados con suspender la lactancia nocturna o introducir alimentos sólidos o fórmula para “ayudar” a sus bebés a dormir. La leche artificial es difícil de digerir para un bebé y su organismo requiere más tiempo para lograrlo, de aquí que los bebés alimentados con fórmula puedan pasar periodos más largos sin comer y puedan dormir por periodos más largos a edades más tempranas. Sin embargo, se sabe que la fórmula también puede tener un efecto completamente contrario, ya que las proteínas de origen vacuno contenidas en la leche artificial, pueden generar intolerancia y resultar en cólicos y gases que hacen que los bebés se despierten más frecuentemente durante la noche.

Los autores del estudio, compararon los patrones de sueño de 715 bebés entre los 6 y 12 meses de edad y encontraron que, independientemente de la alimentación (leche materna, fórmula o cantidad de sólidos), el 78% de los bebés menores de un año despertaron 1 o más veces en la noche. 61% de los bebés recibieron 1 o más tomas de leche durante la noche. Sin embargo, los bebés que recibieron más leche o sólidos durante el día, si bien tuvieron un menor número de tomas de leche nocturnas, continuaron despertándose el mismo numero de veces.

La conclusión es que si bien la alimentación puede variar las veces que un bebé se despierta por hambre durante la noche, no tiene ningún efecto en las veces que el bebé despierta por otras razones, como sentir frío, calor, querer un cambio de pañal o quiere sentir cerca a su madre.

Otro hallazgo importante del estudio es que demuestra que no es cierta la idea de que los bebés amamantados despiertan más durante la noche. Si bien los bebés amamantados comen un mayor numero de veces comparado con los bebés alimentados con fórmula, se despiertan el mismo número de veces. Ya que los bebés amamantados encuentran confort en la succión, le es mas fácil conciliar el sueño nuevamente.

La expectativa de los padres de que su bebé debe dormir toda la noche, sumado a la presión social, puede llevar a los padres a pensar que están fallando si no lo logran, lo que los llevará a utilizar las técnicas de dejarlos llorar o suspender la lactancia y suplementar con fórmula, cereales o sólidos. Estudios como este ayudan a los padres y a la comunidad en general a entender los patrones normales de sueño de un bebé y a tener unas expectativas diferentes.

Si las madres, los padres y la comunidad son consientes que es completamente normal que los bebés coman y despierten en la noche, se sentirían más tranquilos sobre la crianza de su bebé y podrían disfrutar más de esa etapa.

 

REFERENCIAS

Brown A & Harries V. Infant Sleep and Night Feeding Patterns During Later Infancy: Association with Breastfeeding Frequency, Daytime Complementary Food Intake, and Infant Weight. Breastfeeding Medicine. June 2015, 10(5): 246-252. doi:10.1089/bfm.2014.0153.

 

 

 

 

 

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